¿Pueden los rasgos de personalidad influir en lo que comemos?

Introducción

La relación entre personalidad y hábitos alimentarios es un campo de estudio aún en desarrollo. Según este, los rasgos de personalidad pueden influir en lo que comemos y cómo lo hacemos. Por ejemplo, éste artículo ofrece una visión general de cómo se asocian con los hábitos alimentarios y los mecanismos cerebrales, así como las herramientas para evaluarlos.

Describiendo  los rasgos de personalidad

 

En primer lugar, la personalidad recoge lo que el individuo siente, piensa y hace. Ha habido diferentes teorías para clasificar la personalidad. Sin embargo, uno de los que presenta mayor evidencia es el modelo de los Cinco Grandes. Este modelo describe cinco dimensiones principales de la personalidad: apertura a la experiencia, responsabilidad, extroversión, amabilidad y neuroticismo. Lo que empezó como adjetivos de un diccionario, ahora proporcionan una visión integral de tendencias de comportamiento estable a lo largo del tiempo, pero no es un predictor exacto de la conducta.

 

Imagina que los rasgos son como un espectro que va desde un polo hasta su contraparte, como muestra la Imagen 1. Por ejemplo, en el caso de la extraversión, tendríamos personas que necesitan socializar -proyectan su energía hacia el exterior y se siente agotado al no tener estímulos externos-, mientras que en el otro extremo del espectro tendríamos individuos introvertidos que disfrutan de la soledad -se recargan psíquicamente con sus propios pensamientos y les agotan los estímulos externos fuertes-. Además, se resume en la Tabla 1.

 

Imagen 1: Rasgos de personalidad
Tabla 1. Rasgos de personalidad

Rasgos más comunes según el género genético

 

Así, según revisiones como la de Lunn y colaboradores, se observa que las mujeres tienden a puntuar más alto en amabilidad, neuroticismo y responsabilidad, mientras que los hombres suelen destacar en apertura a la experiencia y extroversión. Como grupo, las mujeres suelen ser más homogéneas entre ellas y los hombres pueden presentar tendencias más extremas como el altruismo. Para ilustrarlo: Sería más fácil que un hombre sacrifique su propia vida por un desconocido.

 

Factores que se han asociado a hábitos alimentarios saludables

 

El equipo de Vainik indica que los rasgos de responsabilidad, amabilidad y apertura a la experiencia suelen asociarse con hábitos alimentarios saludables. Las personas responsables tienden a planificar y controlar su alimentación, mientras que la amabilidad se relaciona con la preocupación por los demás y la adopción de dietas más equilibradas. La apertura a la experiencia fomenta la exploración de nuevos alimentos y dietas variadas. Este último rasgo, la apertura, es de los más problemáticos a la hora de estandarización entre diferentes culturas. 

 

Además, no solo la personalidad marca nuestros hábitos alimentarios. Es decir, el hábito es un constructo multifactorial. Digamos que, a nivel biológico, la personalidad vendría a formar parte de los factores internos y luego están los factores externos que afectan a la ingesta de alimentos, como muestra la imagen 2.

Imagen 2: Factores que afectan la ingesta de alimentos

Factores asociados a obesidad y sobrepeso

 

Una intensidad elevada en neuroticismo y baja en responsabilidad se han asociado con un mayor riesgo de obesidad y sobrepeso. El neuroticismo puede llevar a comer como automedicación ante emociones incómodas de transitar, mientras que la baja responsabilidad puede implicar una falta de control sobre la alimentación y la falta de atención a las señales de saciedad. Es más común que en los niños el autocontrol sea menor y a partir de los 30 años los lóbulos frontales acaban de desarrollarse por completo, sería el punto de maduración psicológica esperable. También pasaría que las señales internas puedan ser más desatendidas por el adulto y confusas, pero presentes en el niño.

 

Mecanismos y regiones cerebrales que podrían influir en la conducta alimentaria

 

Las regiones cerebrales como el sistema de recompensa y el control ejecutivo desempeñan un papel crucial en la regulación de la conducta alimentaria. Por ejemplo, la corteza prefrontal lateral está involucrada en el autocontrol y la toma de decisiones, mientras que el sistema de recompensa puede influir en la motivación alimentaria.

 

Psicometría y test para evaluar rasgos de personalidad y hábitos alimentarios

 

Por otro lado, existen varios cuestionarios y pruebas psicométricas que evalúan tanto los rasgos de personalidad como los hábitos alimentarios. Estos incluyen el Big Five Inventory para la personalidad, test como el NEO PI-R, y cuestionarios específicos de alimentación para evaluar los hábitos alimentarios del tipo TFEQ y DEBQ.

 

Limitaciones de las teorías que asocian personalidad y alimentación

 

Sin embargo, aunque hay una relación clara entre la personalidad y la alimentación, las teorías que la asocian tienen algunas limitaciones. Por ejemplo, la correlación no implica causalidad, y otros factores como el entorno social y cultural también influyen en los hábitos alimentarios.

 

Conclusiones

 

En conclusión, la personalidad juega un papel moderadamente importante en nuestros hábitos alimentarios, influenciando tanto nuestras elecciones dietéticas como la forma en que las llevamos a cabo. Comprender cómo nuestros rasgos de personalidad afectan a nuestra motivación puede ayudarnos a adoptar hábitos más saludables y abordar problemas como la obesidad desde una perspectiva más holística. La personalidad es estable a lo largo del tiempo, pero podemos adoptar estrategias que nos ayuden a flexibilizar rasgos para desarrollar una mejor relación con nosotros mismos y detalles de la vida como la alimentación.

 

¡Hasta el próximo café!

 

Referencias:

 

Lunn, T. E., Nowson, C. A., Worsley, A., & Torres, S. J. (2014). Does personality affect dietary intake?. Nutrition (Burbank, Los Angeles County, Calif.), 30(4), 403–409. https://doi.org/10.1016/j.nut.2013.08.012

 

Vainik, U., Dagher, A., Dubé, L., & Fellows, L. K. (2013). Neurobehavioural correlates of body mass index and eating behaviours in adults: a systematic review. Neuroscience and biobehavioral reviews, 37(3), 279–299. https://doi.org/10.1016/j.neubiorev.2012.11.008