
Hoy el café viene con báscula, baño maría y una receta un poco más elaborada de lo habitual, pero de esas que, cuando funcionan, se repiten.
Como había prometido en un artículo previo (Desodorante natural casero – Café con la Dietista-Nutricionista), en la sección de cosmética natural de Cafeambdn vamos a preparar la versión en crema.
No es un antitranspirante: la intención no es impedir que nuestro cuerpo sude, sino absorber parte de esa humedad y actuar sobre el mal olor.
La fórmula que comparto combina una fase grasa, polvos absorbentes, éster de ácido cítrico y aceites esenciales. Aunque sus ingredientes sean de origen natural, es importante leer atentamente las precauciones antes de utilizarla.
Ingredientes (100 g):
Fase 1
5 g de manteca de karité
42,5 g de aceite de coco fraccionado
3 g de Olivem 1000
5 g de éster de ácido cítrico
Fase 2
17 g de almidón de arroz
25 g de carbonato de magnesio ligero
Fase 3
1 g (20 gotas) de aceite esencial de salvia (Salvia officinalis)
0,5 g (10 gotas) de aceite esencial de eucalipto blanco (Eucalyptus globulus)
0,3 g (6 gotas) de aceite esencial de árbol de té (Melaleuca alternifolia)
0,2 g (4 gotas) de aceite esencial de menta (Mentha piperita)
0,5 g de vitamina E
*La equivalencia en gotas es orientativa y se ha considerado una media de equivalencia de 0,05 g por pota de aceite esencial. Para reproducir la fórmula con mayor precisión, es preferible pesar los aceites esenciales.
Preparación:
1.Derretimos al baño maría los ingredientes de la fase 1 en un recipiente resistente al calor.
2.Mientras se funden, pesamos por separado el almidón de arroz y el carbonato de magnesio de la fase 2. Los mezclamos bien, intentando deshacer cualquier grumo.
3.Cuando la primera fase esté completamente fundida, retiramos del calor e incorporamos poco a poco los ingredientes de la fase 2 mientras removemos hasta obtener una mezcla homogénea.
4.Dejamos templar y entonces incorporamos los ingredientes de la fase 3. Mezclamos de nuevo y envasamos.
El resultado es una crema de color blanquecino. Aplicaremos una pequeña cantidad sobre la piel limpia y seca. Si accidentalmente manchamos la ropa, se elimina fácilmente con el lavado.
¿Cómo funciona?
El almidón de arroz y el carbonato de magnesio ligero aportan capacidad de absorción y ayudan a reducir la humedad en la axila. El carbonato de magnesio, además, es alcalino y contribuye a amortiguar los compuestos ácidos asociados al mal olor.
El éster de ácido cítrico —trietil citrato— ya lo habíamos utilizado en la fórmula del desodorante natural líquido y aquí vuelve a ser uno de los ingredientes clave. Los ésteres de citrato tienen usos reconocidos en formulación cosmética (Fiume et al., 2014). El trietil citrato se utiliza en productos desodorantes para ayudar a limitar los procesos bacterianos que transforman componentes del sudor en moléculas responsables del mal olor.
La fórmula se completa con aceites esenciales de salvia, eucalipto, árbol de té y menta, además de vitamina E.
Y aquí merece la pena hacer una puntualización: que algo sea natural no significa que sea inocuo para todas las pieles. Los aceites esenciales pueden provocar irritación o sensibilización. En particular, el Comité Científico de Seguridad de los Consumidores de la Comisión Europea (SCCS) considera el aceite de árbol de té un sensibilizante cutáneo moderado y su evaluación establece concentraciones consideradas seguras para determinados productos cosméticos (SCCS, 2025).
Por eso, si tienes la piel sensible, irritada o recién depilada, esta fórmula con aceites esenciales puede no ser adecuada para ti.
Una fórmula sin agua
Una de las características de esta receta es que es anhidra: no añadimos agua a la formulación. La ausencia de agua disponible dificulta enormemente la proliferación microbiana en comparación con una emulsión que contiene una fase acuosa, aunque esto no significa que el producto sea inmune a la contaminación o al deterioro.
Como referencia práctica para esta receta, se plantea una duración de hasta un año, siempre que se elabore, manipule y conserve correctamente. Aun así, manda el producto: si observamos cambios en el olor, el color, la textura o el aspecto, lo desecharemos.
También conviene trabajar con utensilios y envases perfectamente limpios y secos, evitar que entre agua en el tarro durante el uso y conservarlo alejado del calor y de la luz directa.
En cuanto al coste, las materias primas sitúan esta fórmula en un rango medio de precio respecto al desodorante en spray que preparamos anteriormente. A cambio, obtenemos una fórmula concentrada de la que basta utilizar una pequeña cantidad en cada aplicación.
Como siempre en cosmética casera, conviene observar cómo responde nuestra piel antes de incorporarla definitivamente a la rutina diaria.
¡Hasta el próximo café! ☕
Referencias:
Fiume, M. M., Heldreth, B. A., Bergfeld, W. F., Belsito, D. V., Hill, R. A., Klaassen, C. D., Liebler, D. C., Marks, J. G., Jr, Shank, R. C., Slaga, T. J., Snyder, P. W., & Andersen, F. A. (2014). Safety Assessment of Citric Acid, Inorganic Citrate Salts, and Alkyl Citrate Esters as Used in Cosmetics. International journal of toxicology, 33(2 suppl), 16S–46S. https://doi.org/10.1177/1091581814526891
SCCS (Scientific Committee on Consumer Safety), Scientific Opinion on Tea Tree Oil (CAS/EC No. 68647-73-4 /285-377-1) used in cosmetic products, preliminary version of 28 May 2025, final version of 30 October 2025, SCCS/1681/25 Disponible en: https://health.ec.europa.eu/publications/sccs-scientific-opinion-tea-tree-oil-casec-no-68647-73-4-285-377-1_en?prefLang=es

